Los intereses del día y de la noche cambian,
De día pagamos impuestos, servicios de rastreo vehicular, colegios, peleamos el valor del metro cuadrado, entre otras inutilidades
De noche soñamos, amamos, recordamos, nos conectamos con lo importante:
recitamos las palabras que escribiremos en el obituario del recién fallecido Maestro Willy Crook
El ego nos condiciona a todos, excepto a las personas evolucionadas de las que me excluyo.
¿Que clase de ídolo puede llegar al bar en el que tiene que desarrollar su magia funkera, dos horas más tarde del horario del show en una Honda XR 600, la encadena al poste, y manifiesta a los asistentes que esperan en la entrada que no paguen para verlo a él?
No puedo desobedecer al ídolo y me voy al bar de al lado.
Una noche como la de ayer odio el mundo de los vivos, comprendo que si mi padre se está acomodando en su flamante escritorio para llevar las riendas de su empresa con esa sonrisa, y Willy está tocando el saxo acompañado de James Brown en un bar póstumo sin distanciamiento social, el mundo de los muertos pareciera más sexy y hasta ordenado por un principio superior. Por el orden superior, ¿de quién?
Una tarde de verano, calurosa, en Villa Gesell, corría el año 1997, le consulto por qué tenía tantos shows programados en Pinamar, ciudad vecina y ninguno en Villa Gesell, me dijo una de sus frases que quedaron indeleblemente adheridas a mi humanidad: "Nadie es profeta en su tierra, y menos en la arena"
Ahora tengo 40 años, soy padre, tengo dos hijos de 6 y 4 años, trabajo, me volví un tipo conservador reniego de las novedades, pero cuando era adolescente amé la música, la imagen del señor de dreadlocks que tocaba el saxo acompañado de Valentino en la guitarra y de Patán Vidal en el piano. Amé apasionadamente sus Torinos, lo ayudé a cambiar una rueda pinchada en la avenida 1 en Villa Gesell, hoy retrospectivamente el día de su fallecimiento entiendo que amé y amo el placer que me proporcionó escuchar sus inteligentísimas ironías, sus ocurrencias, su funk, su música, sus letras, como por ejemplo cuando decía "love is a telephone ringin' in an empty room". Hoy esa frase es anacrónica en principio porque los teléfonos son móviles y las personas lo llevan consigo. Pero en la adolescencia transcurrida en los años 90s, llamar a una novia y que el teléfono suene ruidosamente en una habitación vacía, era algo muy parecido al amor.
From left to right: LC, WC, NV & SB.
Quiero expresar una cuestión: no es lo mismo escuchar música popular, mainstream o como se llame, que escuchar artistas, artistas que viven como tal, que sudan arte, que dejan su vida en el escenario, o en la moto, o en el Torino, no es lo mismo creer que uno ama a una mega estrella (no sé por qué se me viene a la cabeza Luis Miguel), que amar a una persona que con su talento bastante incomprendido, recorre Europa como puede, crea a los "Lions in Love" y decide cantar en otro idioma en Argentina que ama el funk y acolchona nuestros oídos. No quiero faltar el respeto de los adoradores de Luis Miguel, solo quiero manifestarles que los que amamos a músicos cuyo talento rompe los esquemas, tenemos más intensidad, tenemos la capacidad de relacionarnos en la sana locura con nuestros ídolos y por supuesto, cuando se van los extrañamos mucho más.
Una noche oscura en el bajo de San Isidro, en la esquina que la calle Perú choca con las vías del Tren de la Costa el maestro estaba desarrollando un show, el mismo comenzó tarde, el lugar si bien estaba a nivel del suelo parecía un sótano, la banda ya no eran los Funky Torinos, el año calendario no podemos precisarlo, los asistentes disfrutaron por un tiempo pero el show se tornó largo, en un momento el maestro baja del escenario, el final del concierto, pero anuncia que volverá a hacer los bises. Entre que el artista baja del escenario aproximadamente a las 3 am, empiezan a pasar whiskies / fernets, bebidas de alta graduación alcohólica, alguna pipa con flores rola, y en el baño hay polvos blancos, por lo que todo está bastante nublado solo brilla el reencuentro con el artista a las 5:30 am caminando entre los pocos asistentes que permanecíamos en el lugar y le recuerdo la conveniencia de subir a tocar los bises, acepta mi propuesta pero manifiesta una de esas frases que sólo él y el Diego tienen la sincronía perfecta para expresar: "La noche está hecha para dormir"
Hay otra historia, hay muchas pero el teclado es un instrumento agotador para plasmar memorias, una vez con mi amigo lo cruzamos al maestro y le comentamos que estábamos formando una banda de covers de Willy Crook llamada "Expectativa Zero" le contamos que tocábamos Seen Sin, ya se habían disuelto los Funky Torinos, nos dijo que tocaba con nosotros.
¿Que me queda?
Lo más importante escuchar sus discos, a propósito (Lotophagy está en vinilo), les pego el link:
https://articulo.mercadolibre.com.ar/MLA-823874251-willy-crook-lotophagy-vinilo-cd-edicion-limitada-nuevo-_JM#position=1&search_layout=stack&type=item&tracking_id=db69bbbd-c37c-4211-b4a2-1008ea2f3a48
nada más que cometer errores de tipografía, comprar un Torino y escuchar su música, claro por supuesto también tratar de interpretar la misma, tocar, zapar en honor al maestro.